Con una jornada marcada por el intercambio de conocimientos, el fortalecimiento de las tradiciones y la participación comunitaria, la comunidad Amuley Lof Pichi Pantano I fue escenario de un significativo Trafkintu y Nütram Comunitario, realizado este 18 de junio en el sector La Posta, en el marco de la conmemoración del Día Nacional de los Pueblos Originarios.
En esta significativa jornada participaron el Administrador Municipal, Andrés Levy Díaz, en representación del alcalde Luis Álvarez Valenzuela; el Director de Desarrollo Comunitario, Jorge Hernández Arias; el Encargado de Cultura, José Silva Colipí; y la Encargada de Turismo, Magdalena Macías Medina. La actividad también reunió a personas vinculadas al quehacer cultural de la comuna, además de vecinos, vecinas y participantes de distintos talleres impartidos por la Casa de la Cultura.
La Municipalidad deTraiguén a través de la oficina de cultura y oficina de turismo, contó con la participación de Nilsen Ancamilla Cayupán, presidenta de Amuley Lof Pichi Pantano I y anfitriona de la jornada, quien compartió con los asistentes la importancia de mantener vivas las tradiciones, conocimientos y prácticas culturales transmitidas de generación en generación. Asimismo, recibió un reconocimiento por su destacada trayectoria y compromiso con la preservación de la cultura mapuche, destacando su valioso aporte al resguardo de los saberes ancestrales, la transmisión de las tradiciones y el fortalecimiento de la identidad cultural de su comunidad.
Durante el encuentro se realizó un Trafkintu, práctica ancestral basada en la reciprocidad y el intercambio, donde los participantes compartieron semillas, plantas, artesanías y diversos productos. Asimismo, se desarrolló un Nütram comunitario, espacio de conversación y reflexión que permitió intercambiar experiencias, saberes y visiones en torno a la cultura y cosmovisión del pueblo mapuche.
Como parte del Nütram Comunitario, los asistentes también pudieron disfrutar de una tradicional mateada, café de trigo, yerba mate, miel, catutos, pan amasado, mote, huevos duros y otras preparaciones compartidas por la comunidad, generando un ambiente de cercanía, respeto y fraternidad entre todos los presentes.
Fue una jornada profundamente emotiva, marcada por el diálogo, la colaboración y el sentido de comunidad, reafirmando la importancia de reconocer y valorar los saberes, conocimientos y tradiciones del pueblo mapuche, que continúan siendo transmitidos y resguardados por sus comunidades.






































